Esta intervención arquitectónica aborda la reconfiguración programática de la sucursal
Coppel Tomatlán, teniendo como eje principal la cancelación y desmontaje del área de cajas bancarias.
El desafío de diseño radicó en la unificación arquitectónica y visual del espacio remanente.
Se ejecutó una supresión de los módulos preexistentes para borrar la huella de la antigua distribución.
El resultado es una planta de volumetría limpia y líneas ortogonales que prioriza la continuidad espacial.
La nueva envolvente arquitectónica utiliza la iluminación como elemento articulador, logrando una transición imperceptible entre el área financiera reconfigurada y el flujo comercial adyacente, garantizando versatilidad para futuros usos del espacio.